La once también se puede: ideas para cada etapa
El té con pan es sagrado en Chile. Así se arma una once bariátrica, de los primeros meses en adelante.
18 de octubre de 2026 · 2 min de lectura · Mundo Recetario
En Chile la once no es una comida más: es la mesa de la tarde con la familia. Después de la cirugía no hay que renunciar a ella, pero cambia lo que va al centro: el pan deja de ser el protagonista y la proteína toma su lugar.
En líquidos completos
Todavía no hay pan ni nada para masticar, pero se puede mantener el rito: una taza tibia, sentada a la mesa.
En papillas y blandos
Aparecen los quesos frescos y los dulces de cuchara. Una once de esta etapa puede ser un quesillo, una sémola con leche sin azúcar o un cottage con durazno.
En sólidos
La once ya se parece a la de antes. El clásico quesillo con pebre vuelve, y el pan se reemplaza por opciones con proteína.
Tres ideas para que la once funcione
- Primero la proteína (quesillo, huevo, yogur griego) y después lo demás, si queda espacio.
- El té y el café, aparte: no durante la comida, como los demás líquidos.
- Un dulce planificado una o dos veces por semana quita fuerza a los antojos del resto de los días.
En 100 recetas bariátricas las colaciones proteicas están pensadas justamente para estos momentos entre comidas.




